El directivo público que requiere el país

E-mail Imprimir

a_ibarraEl directivo público que requiere el país

Américo Ibarra

 

Las próximas decisiones presidenciales, en opinión de muchos, afectarán la estabilidad laboral de los funcionarios públicos. En este contexto, es necesario una vez más revelar cuáles son las características deseables de los futuros directivos públicos, sabiendo que en ello se juega buena parte del éxito que tengan en su aplicación las políticas públicas.

El trabajo gerencial es una actividad de consideraciones atípicas. No es una profesión ni un oficio, y para su desempeño no existe una educación formal, una estructura de contenidos mínimos para desarrollarla o establecer el perfil de un alto directivo, suponiendo, además, que debe ser exitoso. La función gerencial es ambigua, compleja, responde a una tarea continua, y por su naturaleza no sigue una estructura lineal: enfrenta interrupciones permanentes a partir de consideraciones organizacionales y, por lo tanto, obliga a seguir estrategias adaptativas, flexibles y enfrentando con agilidad y pericia lo vertiginoso de los cambios en tiempos reducidos. Además, se debe ser capaz de administrar y procesar una nutrida y variada gama de datos e información, donde el ciudadano y/o cliente hoy tiene la posibilidad de apreciar y valorar su posición en la sociedad.

La mayor velocidad de los procesos de cambio implica que los directivos desarrollen la habilidad de comprender cómo la complejidad social, económica, política y tecnológica afecta a la sociedad y a las instituciones, como un medio para mejorar los estándares de productividad y aportes a la creación de valor organizacional, potenciando las habilidades sociales, cognitivas e instrumentales.

Con todo, algunos expertos coinciden en algunas caracterizaciones del directivo de hoy: el ejecutivo de hoy debe ser flexible, capaz de trabajar bajo presión, tolerante, reflexivo y ver más allá, ser capaz de integrar información y lograr análisis más complejos, conocer y entender el mundo globalizado, moverse con facilidad entre el operario y el directivo, poseer sentido social, capaz de adaptarse a la cultura organizacional, demostrar habilidad para detectar oportunidades de negocio o servicio presente y futuro, demostrar excelencia académica, aptitudes de líder, y capaz de implementar en estrategias que permitan obtener resultados exitosos. Finalmente, debe poseer la capacidad de movilizarse en busca de mejores oportunidades, y hacerlo racionalmente evaluando los beneficios.

Luego, todo directivo superior debe poseer características distintivas que lo posicionan en un espacio y lugar de decisión diferente. Su valor está dado por la habilidad para estructurar las más diversas y complejas variables que afectan la condición de los sectores en que el Estado y las empresas deciden o requieren intervenir

Se reconoce hoy más que nunca que el directivo - gerente, debe poseer la habilidad para enfrentar de manera inteligente, rigurosa y desafiante, las condiciones del entorno que cada vez se torna complejo como consecuencia de la internacionalización y la globalización.

Es el Estado el agente que ha dibujado la mejor forma de relacionarse y beneficiarse de la globalización y de las aperturas de las fronteras económicas. Pero al mismo tiempo, reconoce en ello la exigencia y el deber de preparase para facilitar el quehacer de los diversos actores económicos, políticos y sociales, en tanto enfrenta nuevas demandas y ofertas como consecuencia directa de la formalización de asociaciones comerciales y acuerdos internacionales. El Estado, para una nueva forma de intervención, requiere profesionales y altos directivos capaces de decodificar los escenarios futuros que el país enfrentará, teniendo en consideración nuevas variables y un entorno en constante cambio.

El Estado reconoce la necesidad de contar, preparar y/o potenciar las habilidades de sus directivos para entender que el modelo de desarrollo opera con el mercado.

Por otro lado, pareciera existir consenso en la necesidad histórica de mejorar las condiciones salariales de los funcionarios públicos, entendiendo que ello implicaría un incentivo significativo para mejorar el desempeño público, más por cuanto se desea generar niveles de profesionalización y mantener un componente etario que no tenga incentivos para emigrar a espacios donde las compensaciones sean superiores habiendo asumido el costo de su preparación profesional, otorgando criterios y experiencia para enfrentar nuevos desafíos laborales.

Finalmente, rescatar la idea de que no existen diferencias sistemáticas entre las habilidades o competencias requeridas para un directivo público en relación a un gerente que se desenvuelve en el ámbito empresarial, y que tampoco lo es el modelo de premios o incentivos que ajustan la relación de precios del factor productivo, mano de obra a la contribución que este es capaz de hacer a la institución.

 

Américo Ibarra Lara

Doctor © en Administración, Universidad de Lleyda, España.

Magíster en Finanzas, Universidad de Chile.

 
Tum porn seyretme siteleri bir araya gelse bizim porno sitemiz kadar degere sahip olamazlar. En azindan biz oyle dusunuyoruz. Haksiz miyim Rustu? - Evet haklisin abi diyene kadar agzinin ortasina bi tane yapistirdim bana cevap vermemenin cezasini cekmis oldu amina koydugum. Yine de hatirlatmakta fayda var ola ki yukaridaki hdpornoser.com ve diger sitemizi begenmez iseniz, porno izlemek icin en iyi site brazzers pornolari yayinlayan sitelerdir. xnxx pornhub